Hacer con amor las cosas es lo que trata de transmitir a sus hijos, a sus nietos, a sus niños y jóvenes lectores, expresó Milia
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| Milia con sus hijos y nietos |
La
escritora y periodista Milia Gayoso Manzur nos muestra ese lado humano en este
día de la madre. La misma expresa que hacer con amor las cosas es lo que trata
de transmitir a sus hijos, a sus nietos, a sus niños y jóvenes lectores, porque
de esa manera uno siente paz y alegría al emprender cualquier actividad.
-¿Qué valores les enseñas a tus hijos y a tus nietos?
-Siempre trato de enseñar con el ejemplo. Mis hijos
nos han visto trabajar a su papá y a mí, toda la vida. Ellos saben que todo lo
que tenemos es fruto del sacrificio diario de los dos. En casa se rinde culto a
la honestidad, al trabajo, la solidaridad y el amor.
Nuestra mesa nocturna siempre es un momento de reunión
familiar, un ritual diario donde nos encontramos para hablar de las cosas del
día, compartir y donde siempre tenemos algún invitado. Así fue durante toda la
vida: primero fueron las compañeritas de escuela de las chicas, luego las del
colegio, de la facultad. Después se sumaron los amigos de mi hijo, los
compañeros de fútbol, los amigos del barrio. Como decía mi abuela, siempre he
tenido agua caliente a mano para cebar más la olla. Y es hermoso compartir lo
que se tiene, aunque sea algo pequeño. Esa es una enseñanza que siempre intenté
darles.
Hacer con amor las cosas, es otra cosa que trato de
transmitirles a mis hijos, mis nietos (que aún son pequeños) y a mis niños y
jóvenes lectores. Porque de esa manera uno siente paz y alegría al emprender
cualquier actividad.
-¿Cómo es Milia como mamá y abuela?
-Como mamá siempre fui una gallina clueca, y una
plagueona. Suelo contar la anécdota de que mis hijas, cuando eran chicas, me
acompañaban a las presentaciones de mis libros y a los encuentros con los
escolares. Los niños siempre son afectuosos, me abrazan y me besan luego de las
charlas que mantenemos. Una de esas veces, mi hija menor dijo: ellos te abrazan
porque no saben lo plagueona que sos.
Esa es una mis características, me plagueo mucho.
Pero, en contrapartida, creo que soy sobreprotectora, me gusta cocinarles todos
los días, cuidarles, mimarles y estar pendiente de sus necesidades.
-¿Qué sentiste cuando te enteraste que ibas a ser
mamá?
-Fue una emoción muy grande, hace ya casi treinta
años. Yo estaba empezando a publicar mis primeros libros y volqué en mi
narrativa esos sentimientos de madre primeriza.
-¿Cómo equilibras tu vida laboral y el cuidado de la
familia?
-Durante más de 25 años tuve a mi lado a una persona
excepcional como mano derecha, Elena Vázquez, quien me ayudó a cuidar de mis
hijos a la par que crecían y yo salía de casa para ir a trabajar. Sin ella,
todo hubiera sido más difícil para mí. Ella, a la par que crió a sus ocho
hijos, venía a casa todos los días y me dio una gran mano con los míos. El año
pasado tuvo una intervención del corazón, y desde entonces sólo se ocupa de su
cuidado.
También fue siempre muy importante la ayuda de mi
esposo, que nunca tuvo problemas para bañar a sus hijas o encargarse de las
tareas escolares, mientras yo hacía la cena o preparaba los uniformes para el
día siguiente. En cuanto al cuidado de nuestro último hijo, que ahora ya tiene
18 años, él se dedicó casi por entero a acompañar su crecimiento y sus primeros
años como futbolista.
-¿Escribiste algo dedicado a tu madre?
-Sí, escribí varias cosas. Tengo por ejemplo un relato
denominado “Crecer de a dos”, escrito para ella, porque me tuvo muy jovencita.
Hace algunos años le dediqué una de mis columnas, un Día de la madre, se llama
“De remansos y torbellinos”.
-¿Qué valores se resaltan en las madres paraguayas?
-Por sobre todo la enorme capacidad de lucha y
sacrificio. Lo primero, porque hay madres que se han partido el alma trabajando
para criar a sus hijos, sorteando miles de dificultades y quebrantos.
Lo segundo, hay miles que aunque se les haya roto el
corazón, decidieron dar a sus hijos a otras personas que podían brindarle un
futuro mejor.
-¿Cuáles son los retos que viven hoy en día las madres
paraguayas?
-Las madres actuales combinan trabajo y crianza de sus
hijos, en gran porcentaje. Las madres de antes tenían la opción de trabajar
sólo en sus casas, lo que les facilitaba cuidar de sus hijos. Las mamás de la
actualidad, estudian y trabajan, y también se hacen cargo de sus niños y de las
tareas hogareñas.
A esta situación debemos sumarle, que es cada vez más
difícil encontrar personas de confianza a quienes encomendar el cuidado de los
niños. Entonces, muchas deben dejarlos en las guarderías desde pocos meses de
vida.
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| Milia y su familia |


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